Después de un tiempo,
uno aprende
la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar
sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes.
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que
si es demasiado,
hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o temprano
querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes
que solo quién es capaz de amarte con tus defectos,
sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos
son contados,
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras
dichas en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste,
durante toda su vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar
cualquiera lo hace,
pero perdonar es sólo de almas grandes .
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo
muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta
que aunque seas feliz con tus amigos,
algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta
de que cada experiencia vivida
con cada persona
es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta
de que el que humilla
o desprecia a un ser humano,
tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones
o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes
a construir todos tus caminos en el hoy.
Con el tiempo comprendes
que apresurar las cosas
o forzarlas a que pasen
ocasionará que al final
no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta
de que en realidad
lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo
justo en ese instante.
Con el tiempo verás
que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añorarás a los que ayer estaban contigo
y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás
que intentar perdonar
o pedir perdón,
decir que amas,
decir que extrañas,
decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo,
ante una tumba,
ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente
solo con el tiempo.
Jorge Luis Borjes